30 felinos del ex Zoo Luján rumbo a santuarios en Estados Unidos y Sudáfrica
Un operativo sin precedentes en el país movilizó durante el fin de semana a decenas de especialistas para trasladar a los últimos 30 grandes felinos que permanecían en el ex Zoológico de Luján, clausurado desde septiembre de 2020 por irregularidades. La organización internacional Four Paws lideró el proceso, que culminó este lunes con la salida de los animales desde el predio del Acceso Oeste hacia el Aeropuerto Internacional de Ezeiza, en una caravana de cuatro camiones cubiertos con la bandera argentina.
La Plata (Por InfoGEI).- Según reporta el medio local, El Civismo, quince ejemplares —ocho tigres y siete leones— viajaron en un vuelo con escala en Chile con destino al Wild Animal Sanctuary de Denver, Colorado, Estados Unidos. Los otros quince —nueve tigres y seis leones— partieron en un segundo avión con escala en Frankfurt y llegada final a Johannesburgo, Sudáfrica, para ser trasladados luego al santuario Lionsrock, un predio de 1.250 hectáreas que Four Paws posee cerca de la ciudad de Bethlehem, en el centro de ese país.
El operativo requirió una logística de alto riesgo. Durante el viernes y el sábado, veterinarias austríacas del equipo de Four Paws anestesiaron a cada animal mediante dardos aplicados con cerbatana. Una vez sedados, fueron trasladados con un sistema de sujeción hasta las cajas de acero especialmente acondicionadas para el viaje, monitoreados en todo momento para evitar que despertaran antes de tiempo. Dentro de las cajas, los felinos recobraron la conciencia y pasaron su última noche en el predio bajo una carpa, respetando en lo posible los grupos con los que convivían. Durante las 24 horas que demandará el viaje, serán alimentados, hidratados y monitoreados a través de pequeñas aberturas.
El traslado es inédito por su magnitud, tanto a nivel nacional como internacional. Los santuarios de destino no son espacios de exhibición, sino lugares diseñados para albergar ejemplares que nacieron en cautiverio y no podrían sobrevivir en su hábitat natural. Allí, los felinos serán ubicados en grandes recintos —algunos de hasta tres hectáreas— junto a sus manadas de origen o con aquellos con los que muestren afinidad, en busca de garantizar su bienestar. Para ser considerado santuario, el predio debe cumplir con dos condiciones: que los animales lleguen esterilizados y que no sean exhibidos al público, pudiendo resguardarse de la vista de los visitantes.
Antecedente
Este nuevo traslado se suma al realizado en febrero pasado, cuando los osos pardos Gordo y Florencia viajaron al Santuario de Belitsa en Bulgaria, y la tigresa de Bengala Flora fue enviada al Felida Big Cat Sanctuary de Países Bajos —aunque esta última murió en abril a raíz de una peritonitis severa que los veterinarios no pudieron revertir pese a una intervención quirúrgica.
Cierre de un capítulo
Con la partida de estos 30 felinos, el ex Zoológico de Luján cierra un capítulo de su historia marcado por el abandono y las irregularidades, y abre para los animales la posibilidad de una vida digna en espacios que priorizan su bienestar por sobre la exhibición. (InfoGEI)
